domingo, agosto 27, 2006

...He aquí un hada.


Una linda historia cuenta como los abrazos del hombre al tronco de un árbol sirven de antenas para convocar a las hadas.

Mis brazos debieron provocar las vibraciones de las más altas frecuencias, pues ella apareció un día en mi vida... y desde entonces su energía me acompaña, me enseña, me cuida, me quiere.

Ya les digo, es un hada. Si la ven, recuerden siempre que las hadas son delicadas. Son seres únicos que todo lo entregan a cambio de nada. Recuerden que no todo el mundo puede verlas, y que si lo hacen, deben sentirse afortunados.

Maga por una noche...

La tendencia social del ser humano a relacionarse nos lleva a apelotonarnos en diversas grutas, donde los decibelios traspasan la piel y los fragmentos de alcohol evaporado se aglutinan formando, al final, un compacto.

Movimientos que acompañan el ritmo, cruces de miradas entre desconocidos, jugar a adivinar quién es quién, coqueteos, risas, diálogos vacuos. Roles jugados una y otra vez por cada uno de los presentes, noches semejantes que alimentan el ‘yo del júbilo’.

Se habla de una química que atrae energías similares, experiencias afines, análogas identidades. Y quizás sea cierto, quizás paralelismos, ¿casualidad o causalidad?.


Como flor del edelewiss, sale de algún lugar recóndito una identidad singular. Mirada con carácter y templanza de colores. Diálogo hábil, sagaz. Su estilo me seduce, tiene aplomo. Se descubre, muestra que sus manos han elegido dedicar sus días a la miodinia del órgano motor, y continua mi sorpresa .

El tiempo se convierte invisible al instante, transcurren las horas y nos saluda la mañana. El fluir se apodera de la circunstancia mientras compartimos espacios del ensayo de nuestra vida, experiencias. Curiosa es la empatía, ayudando a ensalzar cada gota del poema.


Siento y tiemblo. Fantasmas con las cadenas formadas por el plomo de mis miedos se acercan al presente. Los evito, los sacudo. Vivo.


No quiero bañarme con la fantasía en el mar, si ésta no está sedienta de estrellas que lo arropan.

Pero tendrá sed? Como adivinarlo…?

He hecho magia, y algo se encoge por dentro.
El escepticismo intenta difuminarlo para recoger así
la esencia de lo que ya es mío, el recuerdo.

jueves, agosto 24, 2006

Ella es Funky !!

Anoche compartía espacio y palabras con una amiga, compartía vida.
Mientras el funky se colaba por sus rizos y dibuja piruetas con su silueta,
mi ser crecía un poco más.
Escuchar y aprender. Nuestra reflexión, la amistad.
En algo llevaba razón Nietzsche, la vida se compone de ciclos.
Y como no, la amistad tb, las relaciones, el ánimo, la autoestima…
Ciclos, continuos ciclos. 
Como trata cada uno a esos ciclos, como los interpreta,
como los traduce y en que los transforma, forma parte de la individualidad.
Amistad se apellida libertad. Puede existir sin ella?
Puede coexistir con el amor?
Si la mar duerme con almohada, sin perder el horizonte,
es xq siempre encuentra estrellas en sus sueños.
Y me pregunto –entonces, son las estrellas las amigas de la mar?-
Ella me recordaba lo vacua que es la añoranza...
Ella me enseñó hace tiempo que hace un cronopio...
Ella me presento a Cortazar y me inspiró...
Los cronopios no guardan recuerdos, sabéis?, no los cuelgan en paredes,
rodeados de madera o metal, con la imagen disecada,

prohibiendo el movimiento, la expresión, y así,
que nada ni nadie se los robe.
No, los cronopios sueltan los recuerdos por la casa,
van desprendiéndose de ellos mientras andan, para compartirlos
con el asfalto, con la tierra, con el alma.
Juegan a la comba con ellos, comparten tarta de chocolate
y globos que ascienden al espacio, para disfrutar de su libertad,
de su movimiento, de su viaje.
Los recuerdos me hacen tropezar, un traspiés que busca caricias,
y me vuelvo y le mimo.
Recuerdo, alimento de mi luz, líneas de mis manos,
arrugas de mi piel.
Soy reloj de arena, y cada grano la experiencia.
No dejes de crecer, de llenar de arena ese espacio que me confine.
Y esa arena, que ahora húmeda de tierras lejanas, se compacta.
Ya no pasa de un cónico al otro.
Se hace tapón en el estrecho cuello entre cilindros.
Esperando que el calor del encuentro vuelva a soltar la espesa masa,
que sea poroso el aire con el que se mezcla.
Y así seda, por la que todo patina... y mientras...
todo parado, a la espera.
Y ese encuentro que late, que tiene fecha y tiempo preciso, que no casual.
Y es el casual el que hace el cuento, y el cuento el que hace a esto casual.
Rompiendo así todo molde antes forjado.
Ilusión despierta, que no esperanza, xq ella asesina cuando duermes.
Ilusión que juega, revolotea, me llama y entro en el juego, me divierto,
vuelvo a la vida, suspiro al viento, rozo el gozo, y sigo viajando contigo.
Como me gusta recoger la alegría de éste desenlace, y,
como agria el agua de la paciencia...!
Como cronopio quiero saltar, abrazarte y lanzarme al mar.
Desde cualquier acantilado, no hay vértigo ni miedo, xq habría?
Como cronopio te llevo a mi lado, comparto contigo la sonrisa del abuelo,
las inquietantes preguntas del niño, la suavidad del roce,
del tacto de todo lo que a mi alcance se cruza, comparto mi esfuerzo,
mi miedo.

Mis tostadas y el aceite que las baña cada mañana.
No paro de contarte, de sonreírte y explicarte que brillo acompaña a todo.
Y te siento tan cerca que me fundo.
Y tb a veces, de pronto, frío, abro los ojos, y dejo de ser cronopio.
Vuelvo a la realidad, y no te encuentro.
Me retuerzo y vuelvo a mi sueño,
quiero vivir en él si en tus palabras no hay ficción,
si no falsificamos con ello los días.
 
Si es que al final, todo son ciclos! :-)

miércoles, agosto 23, 2006

Fernando Pessoa y yo, composición yuxtapuesta de opinión


Soledad, amor... según Pressoa

"Ser poeta no es una ambición mía, es mi manera de estar solo.

Entre la vida y yo hay un cristal tenue. Por más claramente que vea y comprenda la vida, no puedo tocarla.

Nunca amamos a nadie: amamos, sólo, la idea que tenemos de alguien. Lo que amamos es un concepto nuestro, es decir, a nosotros mismos.

Tengo en mí todos los sueños del mundo.

El mundo es de quien nace para conquistarlo y no de quien sueña que puede conquistarlo"

martes, agosto 22, 2006

Thomas Fuller








La ausencia aviva el amor, la presencia lo fortalece....
FORTALEZCÁMONOS!!!! :-)

lunes, agosto 21, 2006

Asceta refugiada en su armonia, que se rompe en mil pedazos cuando la agitan, y es x ello que se mantiene dentro de los compases que le son conocidos, los propios....

domingo, agosto 20, 2006

agridulce 2005...


No sé si es demasiado pretencioso pronunciarme cuando la noche recoge el todo, a excepción del duermevela... y ahora me arrastro.

- No soy capaz de dejar de estar -


Mi cabeza, como turbina generadora, acelera. Transformando la energía del fluido en movimiento. Se retroalimenta.

Pasan. Pasan los momentos, uno tras otro, sin compás. Dando igual que se haga, pasan. Inciertos pensamientos. Incógnitas indisolubles. Hojas perennes del pensar. Cama de azúcar en el ‘yo’.

Querer, estrepitosamente, rozar el sino ‘Haller’. Semisuicidio, semiplenitud. Peligrosa conducta o la cualidad de pleno.

Tanto. Mirar delante y ver que aún es un todo. Delicado todo. Frágil. Tenue y sutil. Preciado al hurto ajeno. Y el saber, ‘tanto’ pende de la seda del gusano. Ni tan siquiera podemos hacernos responsables.

Girar. Fijándote minuciosamente en cada ángulo de giro obtenido del resultado de la vida. Sumando positiva y negativamente, grados.

Anotaciones. Flujos. Contrastes. Poder mantener, equilibradamente, ojos diafragma. Sellando cada uno de los giros, regulando la luz que se ha de permitir pasar por cada. Hacer anotaciones en ésta caja negra. Formándose así misma, una y otra vez. En constante cambio. Sin juicio ni jurado. Permitiendo (todo es lícito de ella a ella).

Solo en soledad creen reconocerse el contorno y lo intangible. Cuerpo y alma, condenados al desplazamiento en paralelo (como otros muchos; felicidad-tristeza; introspección-lucha; amar-estigma).

Anhelo. Búsqueda. Deseo. Mariposas que habitan dentro y que distinguen al ser humano. Que permiten reconocerse entre algunos, los pocos.

Noche, lugar donde todo se funde un poco. Recóndito. Provocando, en el interior de cada organismo vivo, algún tipo de alteración. Derritiendo plomos del cielo, mientras se agitan luciérnagas de sensibilidad abajo. Delicados corazones cronopio se mecen en ella, perpendicular a los fama, que tan solo descansan borrachos de rutina.

Buscando. Siempre buscando ser maga de la próxima existencia. Sabiendo que el perderse, nos regala de nuevo la búsqueda.

(un ser humano)

...hace un tiempo me nuble y solo veía azuloscurocasinegro (2005)

Agarro ese, tú movimiento.... y con él, hago columpio.
El balanceo trae aire fresco a mi rostro.
Y de fondo tu risa.
Mis ojos se fijan en tus circunstancias y escuchan tus lamentos,
mientras, yaces tumbado en un campo de trigo, a mi lado...
o quizás... eso es lo que alimenta mi ilusión, simplemente, querer imaginarlo.

Triste vivir en éste teatro, donde los actos no concluyen en realidades, sino tan solo en eso, representaciones en las que todos participamos para formar parte de esta patraña, esta divina comedia como alegoría de la vida del hombre.
Circo, de indescriptibles payasos, fieras hambrientas que todo devoran... y mientras, por el palco pasean almas desnudas, ateridas de frío, buscando un sentido a tanto ruido, tanta risa, tanto público endemoniado que se sienta a observar el dolor ajeno, y mientras, así sus almas se consuelan. Y miran tras de sí, queriendo buscar lobo o tigre que les haga trepar, clavar la uñas y subir a la rama más alta.

Pero ya, ni tal peligro acecha... nada hace temblar su pulso.
No hay ríos de infierno, ni ráfagas que les lleven alto.
Tan solo deambulan, esta vez por un palco.

Quiero perderme en ese silencio. Quiero no mezclarme más con dicha algarabía.
Quiero notas claras, pentagramas sin tachones. Quiero espacio entre el peso de cada sonido.
Quiero presionar las teclas de mi piano, formar acordes que te cojan de la mano, que te mezan...
Quiero ser coincidente. Quiero ser abrazada.
Quiero dibujar eternamente tu sonrisa.
Quiero acariciar el tesoro con nombre, conocer su libertad.
Quiero beberme su sabor, nutrirme en valor.
Quiero que me salven, aunque uno mismo sepa hacerlo.
Quiero la utopía, quiero mi sueño.
Quiero que su vuelo sea eterno y no se quemen sus alas al sonreírle al sol.
Quiero quererte.


sábado, agosto 19, 2006

... xq hoy? ... un 19 de agosto cualquiera... en el 2006



... no lo se. Años escribiendo, años leyendo, años diciendome 'lo haré, lo necesito. Sí, un blog para descorchar botellas llenas de ideas'.

Y hoy llegó. Y llega con unas letras.
Letras complejas que contestan a otras y que dicen así:

K: “Relación directa entre el tiempo que pueden tardar en responderte y la intensidad del mensaje. Cuanto más tiempo, mayor intensidad”.

Escribir con latencia, escribir dibujando, escribir sin barrotes forjados de hierro, escribir en soledad, escribir envuelta en las melodías que traen mis sueños a la vida, escribir para comunicarme conmigo misma, escribirme para aclarar, escribir para transmitirte, escribir para dar respuesta a mis inquietudes, escribir desde el corazón…

Respirar a través de las mil palabras que se apelotonan, que se empujan, que quieren decir, que quieren estar….

Análisis. Interpretación…. Parar los pies a los impulsos que tienden a presuponer, que tienden a equivocarse… Consolidar, sonreír, disfrutar (sin interpretar) de aquello que me traen las palabras, tus palabras. Vacilar entre el deseo de lo que pueden o quieren propalar (dicho conjunto de letras).

Esperar una respuesta… provocación, movimiento interior, inquietud, conmoción, curiosidad, caprichosa alegría, vida…. Y al final: espera.

Tiempo de respuesta… necesidad, claridad emocional, sagacidad, palpitaciones, pulsos del corazón traducidos en pulsos caligráficos… Y al final: tiempo.

Mi relación directa de respuesta va encaminada con la frecuencia de los pulsos del corazón. Mientras late, vive. Mientras vive, siente. Mientras siente, expresa, grita al espacio exterior armónicamente y mueve litros de sangre.

No es el tiempo quién me da la intensidad, es el significado de la carga emocional, es el peso de mis valores, es la elegancia de movimiento, es la base de lo que me agita.

… no es la espera, tampoco lo es el acelerar, es el caminar en el aquí, en el ahora.

… cuánto vale el tiempo? Cuánto tiempo existe? Cuánto tiempo dejamos escapar entre los dedos de la mano como si de un líquido insignificante se tratase? Cuánto tiempo nos queda?

Volar. Como el oxígeno que nos oxida mientras nos mantiene vivos, volar da la libertad en soledad. Todo lo que enriquece y nutre, viene de alguna composición yuxtapuesta.

Superar. Crecer, mientras el ojo se inclina a mirar disimuladamente hacia atrás, para no perder la perspectiva de lo ganado, del ascenso, de la evolución. Para recompensar el esfuerzo, para diferenciar vanidad de satisfacción.

Compartir. Aprender el valor de lo que ello significa. Ceder a otros impulsos antagónicos a los propios, experimentando con ello la magnitud de la felicidad ajena. La plenitud alcanzada al colaborar por la felicidad apostada. Participar en la dicha ajena. Bonanza, fortuna y prosperidad.

Intensidad….?

Intensidad al mirar a mi perro correr en campo abierto, verle saltar las olas del mar, verle correr a saludarme a mi llegada, que me lama la cara cuando las gotas saladas la empapan, sentir su cariño, sentir su ayuda, el reconforte. Al revolcarme por el suelo con él, al jugar mordiendo un palo a cuatro patas, al cavar un agujero en la playa.

Al caminar sola observando las nubes, al mirar las estrellas desde la hamaca. Al esforzarme, al correr una cima tras otra mientras mi corazón estalla. Al jugar con la inocencia de un niño e imaginar que algún día lo haré con los míos. Al ayudar al extraño. Al volar a través de las aventuras de algún libro. Al dar, entregar (nunca altruista pues infiltra satisfacción bajo mi piel).

Al sentarme a intentar provocar alguna nota en la guitarra. Al tomarme un café son alguien cercano y escuchar. Al saber estar. Al aprender a perdonarme y perdonar. Al solucionar conflictos, y reconocer lo que con ello se gana.

Al desear la felicidad, al trabajar a diario por encontrarla en cada esquina… la halle o no.

Intensidad al perderme entre sentimientos, intensidad cuando llega la cuesta abajo, cuando la montaña rusa tuerce y desciende, intensidad en mi llanto, intensidad en mi dolor y en su revelación, su instrucción en la vida, caudal de conocimientos que me permite adquirir…

Intensidad al recordarte…

Intensidad al soñar….

Intensidad al respirar….