lunes, enero 19, 2009

El tiempo




Con el tiempo abrimos y cerramos puertas, aprendemos y evolucionamos, con el tiempo valoramos y nos hacemos prácticos ante la vida.

Es el tiempo quién nos hace llorar y reír. Quién nos da respuestas claras.
Quién nos pone sobre la cuerda del ahora, dejando a un lado el antes y el después. Quién nos cura las heridas y deja ver las cicatrices de lo que somos.

Es éste, jodido tiempo, el que nos mantiene en la montaña rusa mientras no llega.

martes, noviembre 25, 2008

Educando en Libertad

Cuando un alumno no decide prácticamente nada y se le obliga a hacer lo que se manda en todo momento, y que además suele ser parecido, no es de extrañar que aparezca el desinterés, la pasividad y la muerte de la curiosidad natural y el deseo de aprender y experimentar. Corrigiendo constantemente a los niños, los hacemos sentirse inferiores.
REBECA WILD

jueves, agosto 07, 2008

Evolución de las obras en Cal Romà


.... he subido los vídeos de la evolución de la obra en Cal Romà

viernes, agosto 01, 2008

Son sus labios....


Ella, sentada junto a la piscina.
Sin fijar la mirada en ningún punto, pero con los ojos en línea al horizonte.

Sopla el viento y todo lo toca.
Huele a sal.
Y ella sonríe.

Vive del recuerdo de un beso de madrugada.
Un mordisco que buscó el rincón escondido de su cuello, apretando fuerte su lóbulo izquierdo.

jueves, abril 17, 2008

Era sé una vez la felicidad...



Acariciaba su cabeza mientras él sucumbía a Morfeo. Sus dedos se entrelazaban con los rizos, sus yemas se deslizaban con un fundido tacto. Mirarle era sentir el corazón pleno, observarle era sensación de orgullo. Qué alquimia o ciencia oculta los había entregado?

Había dejado todo, y no se acercaba sensación alguna de vértigo, ni una sola vez. Seguridad y amor, era lo que sentía.

Una fuerza mayor provocaba dulces espasmos al pensarse juntos. Un cobijo enorme de su alma. Una llama que brota. Una ilusión en cada mirada.

Él, era él lo soñado, superando incluso a la imaginación.

Durante años soñaba con una magia especial, soñaba con cuidar y ser cuidada.

Soñaba con un compañero afín, con una sensibilidad especial, con un carisma elegante. Soñaba con una persona que respetase y compartiese su amor, su respeto hacia Amalur.

Soñaba con alguien que creía imposible de existir, con un padre para sus hijos de valores justos, cariñoso y volcado en su familia.

Dejaba de soñar ante el paso de los años, pero ahora, se volvía en la cama mientras escribía en su portátil, y miraba de nuevo su tez, entonces sentía aquella magia.

No podía evitar la emoción al sentirlo y se le escapaban gotas saladas de los ojos, que recorrían verticalmente sus mejillas. Como es la vida!! -se decía, -jamás imagine que podría ser tan, tan, tan bonita la vida, tan soñada, tan idílica.

Comenzaba una nueva etapa.

Comenzaba el verdadero amor.

Comenzaba un proyecto conjunto.

Comenzaba su ilusión.

Un nuevo amanecer, donde todo tenía luz.

Un compañero para toda su vida.

Lo tenía claro, era él.

Aquella chica confió en su suerte, pulió su vida, luchó y se esforzó por ser mejor persona con los años. Busco sus valores, se conoció a si misma, se acepto y supo que tipo de persona quería a su lado. Aquella muchacha abrió la puerta a un sueño jamás revelado. Y aprendió que nunca hay que abandonar la esperanza de saber que se puede ser feliz, que la vida no está solo para pasar por ella, y que si te esfuerzas, recompensa.

Tan solo su gente, tan solo su amiga, tan solo eso… será lo que ahora ella haya de saber aceptar, haya de saber añorar sin sufrir.


jueves, abril 10, 2008

La fuerza de la química


Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confíes en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy podés contar conmigo.

miércoles, marzo 05, 2008

Sospechoso caminante

Si alguien le preguntara de donde viene, o a donde va, él respondería con un millar de aventuras acumuladas en su bagaje. Con la alegría que le caracteriza y la sociabilidad del que ha sabido compartir culturas, aclimatándose allí donde sus pies le llevasen.

Hoy, se sienta solitario tras el cristal de un bar, con su molesquine abierto y pluma en mano. Hoy está solo, ya nadie acompaña sus pasos, ni observa el misterio de sus fotografías. Hoy volverá calmar su sed con palabras que describen a su desconocida.

Siempre con ganas de enamorarse, siempre con curiosidad femenina, pero a sus casi 35 años aún nadie ha engendrado ese extraordinario desorden, no encuentra ese alborozo que emborracha el corazón.

Como un puzzle, va tomando porciones de mujeres con las que se cruza en el camino, construyendo así la dama elegida. Dejando atrás corazones partidos a quién no ha sabido colmar sus días. Su alma vagabunda le procura movimiento, siempre en movimiento. Pero sabe que una madurez solo no dona la riqueza de quién disfruta acompañado, de quién se hace cómplice y camarada.

La fuerza del deseo le conduce a seducir, a linsojear con cada mujer. Tan solo una mirada de quién le recoge haciendo autostop se le clava de forma irreflexiva, conjugando sueños con impulsos y regalándole ese estado placentero de lo que pudo ser. Una fina camisa de seda abierta y él construye un carácter, una forma, un desenlace.

Caderas que se atrapan con dos manos. Cobrizos que le recuerdan a la armoniosa puesta de sol. Pies desnudos que se asoman entre el vuelo de una falda. La silueta de una mujer que descansa en la cama de aquél albergue. Una pulsera abrazando la tostada piel de un tobillo delicado.

Son tantos los encuentros, las conquistas, los recuerdos, que a ratos desea que fluya y nunca termine. Quizás ella, la que escucha y ve, pero nada pide. Quizás vuelva a ese primer amor. Quizás sea cierto que nos marca e impide encontrar. Quizás…

Pero él, siempre sin fechas, y sin el reloj regalado de Cortazar, creyendo que hay cosas que solo se entienden cuando se pierden. Y perdiendo así lo profundo, lo continuo. Dejándose llevar por la música aunque ésta haya acabado…

lunes, marzo 03, 2008

Efímero encuentro...


Pasajeros que se cuelan en la sombra y que un día, al girar la cabeza ya no están. Soledad vuelve a arroparme por las noche, vuelve!

jueves, noviembre 22, 2007

... ausente por oposición!!

Desde que me he metido en la vorágine del opositor no tengo tiempo para ná…poco para mis amigos (snif!!) y menos aún para el blog. Por lo que va a quedarse algo más parado de lo que últimamente estaba.

Creo que me lanzo a una buena oportunidad, una buena y nueva ilusión y sobre-tó un gran salto: de Ingeniero de Teleco a Bombero de la comunidad de Madrid!! Je,je…

Así que nada… me mando a mi misma muchos ánimos para poder conciliar el trabajo, el estudio, el durisimo entreno, la casa, el amor y mi super nano peludo ;-)

Ale!! chin chin a todos!
MUUUAK

martes, octubre 09, 2007

Tercera de mi categoria....

...vamos mejorando!!

Este pasado domingo, en el Cross de la Pedri y frente a todo pronostico...
al final llegué la tercera y con los tobillos sanos!!

Una de podio, yupiii!!

miércoles, octubre 03, 2007

lunes, septiembre 24, 2007

Africa tiene otra música...



Y me la ha dejado impregnada en la piel!!

“Para entender a la sociedad es preferible entrar a un museo que hablar con cien políticos”.

Lo dijo el mejor reportero del mundo, Ridkard Kapuscinski, fallecido el pasado 24 de enero de 2007.

Y ante eso... solo puedo añadir:
África es un eterno mar de luz y oscuridad deshecha, que entona cantos de dolor y sangre...

jueves, agosto 23, 2007

...volveré con el otoño.

Volveré pronto, con el otoño, para acortar las largas tardes de verano. Volveré con la estación que acaricia con brisa fresca y hace llorar a las nubes. Volveré para pasear pisando crujientes hojas y tintar la visión de rojos y marrones. Volveré colmada de un sueño y energía para forjar otros. Volveré para besar a los míos y relatar alegrías... volveré con ganas de vuestros abrazos (y con algo más de pelo,jiji).

Besos de la mocha ;-)

martes, agosto 14, 2007

Kilimanjaro...

Su nombre, kilima (pequeña montaña) y njaro (el demonio del frío)... o para los masai Ngage Ngai, es decir la 'casa de Dios'.
Es volcán, y de los más altos del mundo, 5.895 m. Formado por tres cráteres con nieves perpetuas, en pleno valle del Rift, y también tocado por el cambio climático? Quizás, pues día a día la disminuye el grosor y la superficie del glaciar que reside en su cima.
Hasta 1889 nadie toca su cumbre..
Existe una leyenda, dicen que a 5.500 metros hay un cadáver de un leopardo congelado, que cuida y protege al volcán.
(Rutas a la cumbre: Marangu y las vías Machame, Mweka, y Shira).

me marcho para abrazarlas!

sí! supongo que sí.
seré de las que paciente e ingenuamente, me tumbe, y me vaya desplazando en plan culebrilla por el suelo de esa tierra africana, despacito, para conseguir estar lo más cerca posible de ellas (no pienso hacer lo mismo con los leones, que conste! je).

aquí entra Neruda y relata ....

Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.
El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.
Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

jueves, agosto 09, 2007

una lección de 1948, la educación.

Pregunta: ¿Qué papel puede desempeñar la educación en la actual crisis mundial?

Krishnamurti: Antes que nada, para comprender qué papel puede desempeñar la educación en la actual crisis mundial, debemos comprender cómo ha llegado a producirse la crisis. Si no entendemos eso, la mera edificación sobre los mismos valores, sobre el mismo terreno, sobre los mismos cimientos, producirá más guerras, nuevos desastres. Tenemos, pues, que investigar, en primer lugar, cómo ha llegado a producirse la crisis actual, y al comprender las causas comprenderemos, sin lugar a dudas, qué clase de educación necesitamos.

Resulta muy claro que la crisis actual es el resultado de los falsos valores; de los falsos valores en la relación del hombre con la propiedad, con sus semejantes y con las ideas. La expansión y predominio de los valores materialistas engendra necesariamente el veneno del nacionalismo, de las fronteras económicas, de los gobiernos soberanos y del espíritu patriótico, todo lo cual excluye la cooperación entre los hombres para su propio beneficio, y corrompe la relación entre las gentes, que es la sociedad. Y si la relación del individuo con los demás no es la apropiada, la estructura de la sociedad tiene que desplomarse por fuerza. De un modo análogo, el hombre, en su relación con las ideas justifica una ideología -ya sea de izquierdas o de derechas, con buenos o malos medios, una ideología, en fin- para lograr un resultado. De manera que la desconfianza mutua, la falta de buena voluntad, la creencia de que un buen fin puede alcanzarse por malos medios, el sacrificio del presente por un ideal futuro, todo eso se ve claramente que son causas del actual desastre. No es posible dedicar tiempo a entrar en todos los detalles, pero a primera vista uno puede comprender cómo se ha producido este caos, esta degradación. Con toda seguridad el origen está en los falsos valores y en la dependencia de la autoridad, de los dirigentes, ya sea en la vida diaria, en la pequeña escuela o en la gran universidad. Los dirigentes y la autoridad son factores de deterioro para cualquier cultura. En cuanto uno depende de otra persona, ya no depende de sí mismo; y cuando uno no depende de sí mismo, tiene que ser un conformista, y el conformismo con el tiempo desemboca en la dictadura de los estados totalitarios.

Al comprender, pues, todas estas cosas -al comprender las causas de la guerra, de la presente catástrofe, de la presente crisis moral y social- y al ver tanto las causas como los resultados, naturalmente uno empieza a percibir que la función de la educación es la de crear nuevos valores, no la de limitarse a implantar valores existentes en la mente del alumno, lo cual no hace más que condicionarlo sin despertar su inteligencia. Pero cuando el propio educador no ha visto cuáles son las causas del caos presente, ¿cómo puede crear nuevos valores, cómo puede despertar la inteligencia, cómo puede impedir que la próxima generación siga los mismos pasos que al final conducirán a un desastre aún mayor? Lo importante, sin duda alguna, es que el educador no se limite a implantar ciertos ideales y a transmitir mera información, sino que consagre todo su pensamiento, todo su esmero, todo su afecto, a crear el ambiente apropiado, la atmósfera adecuada, de manera que cuando el niño crezca y alcance la madurez, sea capaz de habérselas con cualquier problema humano que se le plantee. La educación, pues, está en íntima relación con la actual crisis mundial; y todos los educadores, al menos en Europa y América, están dándose cuenta de que la crisis es el resultado de una educación errónea. La educación sólo puede transformarse educando al educador, y no simplemente creando una nueva norma, un nuevo sistema de acción.

martes, agosto 07, 2007

Maliki gracias por traerme a Reverte

El asesino que salvó una vida.

Se llamaba Tanis Semielfo. Thantalas, en el lenguaje de los elfos Qualinesti. Llegó a casa de Beatriz, su dueña, en Culleredo, con dos meses cumplidos, desnutrido, deshidratado, lleno de pulgas, enfermo de displasia: una desconfiada bolita gris. Ella lo cuidó sin escatimar vacunas, desparasitaciones, piensos especiales, cien mortadelos mensuales por el tratamiento durante ocho meses. Ya saben. Los que tienen perros lo saben. Noches en vela, sobresaltos, meadillas por aquí y por allá, si no tuviera perro esto no pasaría, tus diarreas por todas partes, cabroncete, y yo partiéndome el lomo para comprarte comida y llegar a fin de mes.

A cambio, lo que también saben los que saben: el misterio leal de sus ojos, su presencia callada a los pies de la cama, su fuerza tranquila, el trueno del vozarrón perruno, su pataza torpe apoyada en tu brazo pidiendo una caricia, su trufa húmeda y fría, sus miradas de consuelo. De adoración. Si alguien mira a Dios, piensas, sin duda debe de mirarlo así. También colmillos, por supuesto. Diecisiete meses después, la bolita asustada y enferma pesaba cincuenta y cinco kilos, con setenta y dos centímetros a la cruz, y una boca en la que cabía la cabeza de un niño. Es un perro asesino, le dijeron a su dueña. Un Fila Brasileño. No vivirá mucho, porque tiene el hígado enfermo; pero, mientras tanto, cuidado con él. Mata. Su dueña tuvo mucho cuidado. También quiso saber más.

Investigó, reconstruyendo la siniestra biografía genética de su perro. Naturalmente, a ella no podía ser ajena la mano del hombre. Tanis era un perro hecho para el combate, un guerrero antiguo con una estirpe gladiadora tan vieja como la Historia: el Canis Familiaris Inostranzevi, el moloso persa, griego, asirio, el onzeiro, el cabezudo, el boiardeiro brasileño. Hace dos mil años, sus antepasados destripaban leones y gladiadores en el Coliseo de Roma, acompañaban a las legiones de César, cuidaban su ganado y despedazaban bárbaros con idéntica eficacia; y todavía hace siglo y medio, sus descendientes cazaban esclavos para los blancos en las selvas amazónicas. Por eso los cachorros Fila tienen ojos de viejo, y alma llena de costurones, y mirada resignada, hecha de siglos, de sangre y de fatalidad -su dueña me dijo que los ojos glaucos de Tanis le recordaban al capitán Alatriste-: el hombre los hizo asesinos, y lo saben. Sin embargo, cuando tienen amo no hay lealtad comparable a la suya.

Los Fila, como casi todos los perros, son fieles súbditos de reyes que no los merecen: luchan en guerras que no son suyas, dejándose matar a cambio de una palabra, una caricia o una mirada. Nadie ama como ellos aman. Nadie tocará al dueño mientras sigan en pie, luchando. Hablo de esos mismos dueños que luego, cuando los perros están viejos, enfermos o inválidos -a veces por obedecer sus órdenes- los abandonan, los envenenan, los echan a un pozo o los ahorcan. Eso era Tanis: un sicario. Una pistola cargada y amartillada en manos de los hombres. Uno de esos perros que, cuando el amo baja la guardia, salen en los periódicos y en el telediario, convertidos en criminales por la estupidez o crueldad del dueño, porque la naturaleza tiene extrañas oscuridades, o simplemente porque, en un mundo lleno de gente desquiciada, es lógico que se desquicien los animales. El caso es que, un día, Tanis, el asesino al que los vecinos, con toda la razón del mundo, miraban con recelo y miedo, paseaba por el parque junto a su dueña, entre niños jugando y mamás sentadas en los bancos. De pronto, un pastor alemán que estaba cerca -a diferencia del Fila, y en principio, el Pastor Alemán es un ciudadano libre de toda sospecha- atacó a un niño de tres años llamado Martín.

Por las buenas. Directamente a la garganta. Entonces Tanis Semielfo, Thantalas en el lenguaje de los elfos Qualinesti, voló sobre la hierba. Todo el mundo, dueña incluida, creyó que se sumaba a la matanza. Pero no. Se fue derecho al otro perro, fajándose con él a dentelladas. Sangre, colmillos y jadeos: un alarde profesional, resultado de siglos de adiestramiento. Y no lo degolló allí mismo porque el pastor alemán se largó con el rabo entre las patas. El niño, derribado en mitad de la refriega, lloraba entre los gritos histéricos de su madre. Y entonces el perro asesino, cojeando con una pata lastimada y en alto, fue a tumbarse panza arriba, junto a él, para que le acariciara la barriga.

Pérez-Reverte cuenta una historia:

Mientras repostaba en una gasolinera de la carretera de Andalucía, una perra color canela se acercó a olisquear mi coche, y después volvió a tumbarse a la sombra. Le pregunté al encargado por ella, y me contó la historia. Casi un año antes, un coche con una familia, matrimonio con niños, se había detenido a echar gasolina. Bajó la perra y se puso a corretear por el campo. De pronto la familia subió al coche y éste aceleró por la carretera, dejando a la perra allí. El encargado la vio salir disparada detrás, dando ladridos pegada al parachoques, y alejarse carretera adelante sin que el conductor se detuviera a recogerla. Al cabo de una hora la vio regresar, exhausta, la lengua fuera y las orejas gachas, gimoteando, y quedarse dando vueltas alrededor de los surtidores de gasolina. De vez en cuando se paraba y aullaba, muy triste. Al encargado le dio tanta pena que le puso agua, y al rato le dio algo de comer. Cada vez que un coche se detenía en la gasolinera, la perra levantaba las orejas y se acercaba a ver si eran sus amos que volvían. Pero no volvieron nunca.

La perra se quedó aquí, contaba el encargado. Mis compañeros y yo le fuimos dando agua y comida. El dueño nos dejó tenerla, porque vigila por las noches. Además, hace compañía. Es obediente y cariñosa. Al principio la llamábamos Canela, pero a una compañera se le ocurrió que era como la mujer de la canción de Serrat, y la llamamos Penélope. El caso es que ahí sigue. ¿Y sabe usted lo más extraño? Cada vez que llega un coche, la perra se levanta; y en cuanto se para, se asoma dentro a olisquear. Los perros son listos. Tienen buena memoria y más lealtad que las personas. Fíjese que nosotros la tratamos bien, no le falta de nada y hasta collar antiparásitos lleva. Pero ella sigue pendiente de la carretera. Los perros piensan, oiga. Casi como las personas. Y ésta piensa que sus amos vendrán a buscarla. Cada vez que llega un coche, se acerca a ver si son ellos. Sigue creyendo que volverán. Por eso lleva tanto tiempo sin moverse de aquí. Esperándolos.

domingo, agosto 05, 2007

...lila's terrace!!


Juego a hacerte un regalo.
Me recreo en probar, evitando el ‘y sí…’
Desafío lo que huele insalubre.
Me aventuro a una historia.
Reto a mi incredulidad.
Pugno por consolidar.
Me divierto cimentando.
Retozo en mis deseos.
Brinco a la par que el palpitar.
Y al final tan solo paro y pienso que en la vida hay que apostar…

martes, julio 31, 2007

hawa ya moyo...

Es que mi sol anda hoy un poco nublado...

Me asusta, me estremece y me encoge.
En mi transcurrir en la vida he ido creando escondites, concebidos para buscar refugio, pintando sueños en las nubes para que nadie pudiera alcanzarlos, distinguiendo hadas y duendes entre la maleza para poder amar sin tenerles miedo. He ido avanzando a trompicones, y sola. Siempre sola aún teniendo compañía, con la única perspectiva de mi anhelado futuro, el compartir. Siempre alerta por cualquier contingencia, pero con la óptica clara aún cuando no daba pistas la vida de donde encontrarlo. Sintiendo el destierro en soledad, abandonando al desamparo la cólera del mar. Pero sintiendo cada vez más cercano el desencanto y la desesperanza. Sintiendo que aceptaba con serenidad la derrota. Sintiendo que la vida era una divina comedia llena de locos, farsantes y payasos, que me desplazaba por ella sin guía ninguno y que solo un cuento podía hacernos alcanzar las virtudes humanas.
Pero apareciste de pronto en mi vida. Y desde el primer instante quisiste cuidarme con tus ojos. Sentí, sin conocerte, tu velar en la noche y tu abrigo en la escarchada mañana.
Conmovida e inquieta por una emoción que no era capaz de controlar fui entregándome de a poquito. Con turbación y cobardía. Con un sí pero no. Con un ‘cuidado’ siempre colgado del hombro.
Pero es tu entrega, y tu dedicación quién todo lo teje. Tu ofrenda en pequeños fascículos quién va levantando la historia. Tu saber escuchar y querer entender, tu querer conocer e inmiscuirte en mi pensar, con mi plena aprobación y entusiasmo. Tu gran forma de amarme. Tu necesidad de cariño, desde dentro y hacia fuera. Tu querer ser más que dos. Tu fusión. Tus detalles, a cada instante, tu noble corazón. Tu amplio horizonte cuya imagen contiene ya dos sombras cogidas de la mano. Tu querer estar ahí, para siempre, aunque solo el tiempo pueda poner la última nota, la última palabra.
Y por esto, y por cosas que aún voy descubriendo… has hecho que salte al vacío, que me lance a esta historia con una seguridad que aún no domino, que me es desconocida, y sobre todo, con una desmedida felicidad que aún me exalta por no saber si puede ser de verdad real. Cada día eres mi refugio, mi amor y mi compañía.

Parpadeo:


‘Esa pared me inhibe lentamente

piedra a piedra me agravia

ya que no tengo tiempo de bajar hasta el mar

y escuchar su siniestra horadante alegría

ya que no tengo tiempo de acumular nostalgias

debajo de aquel pino perforador del cielo

ya que no tengo tiempo de dar la cara al viento

y oxigenar de veras el alma y los pulmones

voy a cerrar los ojos y tapiar los oídos

y verter otro mar sobre mis redes

y enderezar un pino imaginario

y desatar un viento que me arrastre

lejos de las intrigas y las máquinas

lejos de los horarios y los pelmas

pero puertas adentro es un fracaso

este mar que me invento no me moja

no tiene aroma el árbol que levanto

y mi huracán suplente ni siquiera

sirve para barrer mis odios secos

entonces me reintegro a mi contorno

vuelvo a escuchar la tarde y el estruendo

vuelvo a mirar el muro piedra a piedra

y llego a la vislumbre decisiva

habrá que derribarlo para ir

a conquistar el mar el pino y el viento’

(Mario Benedetti)